Manizales sobre cenizas: suelos volcánicos, agua escondida y el legado de Fernando Sánchez Zapata
El riesgo geológico es también una cuestión de equidad . Introducción Manizales no solo se ve desde las nubes: también se siente. Cada vez que llueve con fuerza, muchos contienen la respiración. No es miedo al agua, sino a lo que el agua despierta: la tierra que cede, la que se viene. ¡Parce ! La ciudad se asienta sobre depósitos piroclásticos del Nevado del Ruiz —cenizas, lapilli y escorias que, con siglos de meteorización, dieron lugar a suelos fértiles pero profundamente inestables. A esto se suma una red invisible de aguas subterráneas, laderas con pendientes superiores al 40 % y una expansión urbana que, durante décadas, ha ignorado los límites del terreno. Frente a esta complejidad, una voz se alzó con rigor técnico y compromiso social: la del ingeniero geólogo Fernando de Jesús Sánchez Zapata , profesor de la Universidad de Caldas, formado en la Universidad Nacional, y cuya vida —trágicamente interrumpida— dejó un legado que sigue guiando la gestión del riesgo en el Eje C...


